25 de mayo de 2012

Cuenta regresiva



Soltar para amarrar, 
de vuelta y dejarte ir
con mi corazón en la mano
y el reloj en la maleta.

Mirar atrás y verte ahí
mirar al frente 
y que estés presente.

Uno oportunidad
para darte la mano,
una vida para compartir
es que hay tanto por vivir
solo tu me haces sonreir.

 

22 de mayo de 2012

La Catrina






Repasar la historia, como si se intentara aprender de memoria,
frases encapsuladas, ramos de rosas con espinas,
sueños atormentados de aquella misteriosa catrina.

De regreso el víctima de su hechizo, 
el capitán de su embarcación,
el náufrago de amor y el sobreviviente del corazón,
de regreso en una isla ahora habitada,
una isla acompañada,
isla de canivales, con su playa pintada de huellas,
huellas imborrables que la marea no se lleva,
su mar impetuoso y tempestivo
y aquel cielo, aquel cielo cómplice de la catrina.

Revoltoso el mar trajo de vuelta a aquel capitán;
regresó de su expedición, en sus manos el oro
del tiempo de un tesoro perdido en el viento.
Entregando aquel tesoro a la catrina,
perlas, joyas, piedras preciosas que deslumbraban la isla,
la catrina abrió sus manos las extendió
y el capitán cedió...Al ver que las perlas que poseía la catrina
superaban en valor y tiempo las que traía,
aquellas perlas pulidas, que brillaban y había sido 
conservadas durante el tiempo de ausencia
aquellas perlas fueron nombradas: lágrimas...


25 de mayo de 2012

Cuenta regresiva



Soltar para amarrar, 
de vuelta y dejarte ir
con mi corazón en la mano
y el reloj en la maleta.

Mirar atrás y verte ahí
mirar al frente 
y que estés presente.

Uno oportunidad
para darte la mano,
una vida para compartir
es que hay tanto por vivir
solo tu me haces sonreir.

 

22 de mayo de 2012

La Catrina






Repasar la historia, como si se intentara aprender de memoria,
frases encapsuladas, ramos de rosas con espinas,
sueños atormentados de aquella misteriosa catrina.

De regreso el víctima de su hechizo, 
el capitán de su embarcación,
el náufrago de amor y el sobreviviente del corazón,
de regreso en una isla ahora habitada,
una isla acompañada,
isla de canivales, con su playa pintada de huellas,
huellas imborrables que la marea no se lleva,
su mar impetuoso y tempestivo
y aquel cielo, aquel cielo cómplice de la catrina.

Revoltoso el mar trajo de vuelta a aquel capitán;
regresó de su expedición, en sus manos el oro
del tiempo de un tesoro perdido en el viento.
Entregando aquel tesoro a la catrina,
perlas, joyas, piedras preciosas que deslumbraban la isla,
la catrina abrió sus manos las extendió
y el capitán cedió...Al ver que las perlas que poseía la catrina
superaban en valor y tiempo las que traía,
aquellas perlas pulidas, que brillaban y había sido 
conservadas durante el tiempo de ausencia
aquellas perlas fueron nombradas: lágrimas...