14 de marzo de 2015

Soy una mala mujer



Soy una mala mujer...

Porque cuando llego se nota y cuando me voy se siente...
 
Soy una mala mujer porque alzo la voz, porque soy independiente, porque no me molesta pagar la cuenta ni abrir mi propia puerta, ni cargar mis propios condones, por ello soy una mala mujer, a veces no cocino o bien le pago a alguien que lo haga, porque salgo a trabajar, porque quiero seguir creciendo, porque aun no tengo hijos, porque aun no me he casado, por eso... 

Soy una mala mujer.

Porque no me dejo, porque no me quiebro, porque me sacudo las lágrimas me acomodo el escote y sigo para adelante, por eso soy una mala mujer, porque no nací sumisa, callada, quieta y frágil, sino soberbia, entrona y estridente, porque cuando llego se nota y cuando me voy se siente.

No estoy yo para ser ama de casa sino se me antoja, para ser esposa devota o madre abnegada, estoy para vivir, con quien me guste acompañar y sentirme acompañada.

Soy una mala mujer porque no me hago a la pendeja, porque no me dejo de nadie, porque estoy soltera, pero no sola, porque viajo sola y sabría Dios que andaré haciendo, porque admito que tengo sexo y no me cuelgo un manto virginal sobre el cabello en espera del príncipe que tome mi "virtud".

Se es una mala mujer según la otra, según la suegra, según la gente, según todos aquellos que llevan el guión de tu vida, se es una mala mujer porque te pones en primer lugar de tu lista, porque no eres hipócrita, porque eres distinta.

Eres una mala mujer porque no quieres usar tus nalgas para un ascenso, o no se las quieres dar al que las pide, porque no soportas estupideces de nadie, porque confrontas, enfrentas y afrontas.

Soy una mala mujer porque me soy fiel a mi primero, porque no nací mustia, porque no vivo de aplausos, ni compromisos, ni dádivas.

Soy una mala mujer porque no me presto a interpretar papeles, porque me parto el lomo tanto o más que cualquier hombre, porque no aguanto huevones, porque no tolero injusticias, porque no me callo, por eso, brindo por las malas mujeres... Por que existan en este mundo muchas más.

Maléfica Capetillo

¡Salud!

2 de marzo de 2015

Serás feliz...

Serás feliz el día que lo desees, serás feliz porque la felicidad es una decisión y decidiste serlo.

Serás feliz el día en que tengas claras todas tus reglas innegociables, serás feliz, porque no tendrás remordimientos ni incertidumbres al pensar que elegiste de manera incorrecta.

Serás feliz. Serás feliz el día en que te aceptes como eres, con tus virtudes y defectos, el momento en que entiendas que eres con la única persona con la que pasarás el resto de tu vida, quien sufrirá de verdad tus errores y vivirá con real felicidad tus alegrías.

Serás feliz cuando estés en paz con tu pasado, abierta para el futuro, pero receptiva con tu presente, porque hoy es donde estarás hasta el final de tus días.

Serás feliz cuando entiendas que quien no está es porque no quedó de estar, que la vida tiene que seguir su curso y que debes tratar de cerrar la mayor cantidad de círculos. No te quedes con preguntas, procura siempre hacer tu carga ligera.

Serás feliz. Serás feliz cuando dejes que cada quien sea responsable de sus actos, que cargue su propia cruz, no puedes vivir por los demás, ayuda si te piden ayuda, opina si solicitan opinión, pero por lo general, mantente como un ente neutral, sólo sé un espectador, no es tu obra.

Serás feliz cuando no emitas juicios, porque la vida da muchas vueltas y podrías pasar de acusador a acusado, el mundo gira sin parar y nada debe darse por sentado.

Serás feliz. Serás feliz el día en que más lágrimas salgan de tus ojos por emociones positivas que negativas, que la piel se te enchine cuando oigas de lo espectacular que sigue siendo el mundo.

Serás feliz. Serás feliz cuando cantes sin miedo a estar desentonada, cuando bailes aún sin saber hacerlo, cuando tu alma mueva el cuerpo y sean solo tu y el ritmo.

Serás feliz el día en que disfrutes la soledad igual como disfrutas la compañía.

Serás feliz. Serás feliz en la situación que tú elijas ser feliz.

14 de marzo de 2015

Soy una mala mujer



Soy una mala mujer...

Porque cuando llego se nota y cuando me voy se siente...
 
Soy una mala mujer porque alzo la voz, porque soy independiente, porque no me molesta pagar la cuenta ni abrir mi propia puerta, ni cargar mis propios condones, por ello soy una mala mujer, a veces no cocino o bien le pago a alguien que lo haga, porque salgo a trabajar, porque quiero seguir creciendo, porque aun no tengo hijos, porque aun no me he casado, por eso... 

Soy una mala mujer.

Porque no me dejo, porque no me quiebro, porque me sacudo las lágrimas me acomodo el escote y sigo para adelante, por eso soy una mala mujer, porque no nací sumisa, callada, quieta y frágil, sino soberbia, entrona y estridente, porque cuando llego se nota y cuando me voy se siente.

No estoy yo para ser ama de casa sino se me antoja, para ser esposa devota o madre abnegada, estoy para vivir, con quien me guste acompañar y sentirme acompañada.

Soy una mala mujer porque no me hago a la pendeja, porque no me dejo de nadie, porque estoy soltera, pero no sola, porque viajo sola y sabría Dios que andaré haciendo, porque admito que tengo sexo y no me cuelgo un manto virginal sobre el cabello en espera del príncipe que tome mi "virtud".

Se es una mala mujer según la otra, según la suegra, según la gente, según todos aquellos que llevan el guión de tu vida, se es una mala mujer porque te pones en primer lugar de tu lista, porque no eres hipócrita, porque eres distinta.

Eres una mala mujer porque no quieres usar tus nalgas para un ascenso, o no se las quieres dar al que las pide, porque no soportas estupideces de nadie, porque confrontas, enfrentas y afrontas.

Soy una mala mujer porque me soy fiel a mi primero, porque no nací mustia, porque no vivo de aplausos, ni compromisos, ni dádivas.

Soy una mala mujer porque no me presto a interpretar papeles, porque me parto el lomo tanto o más que cualquier hombre, porque no aguanto huevones, porque no tolero injusticias, porque no me callo, por eso, brindo por las malas mujeres... Por que existan en este mundo muchas más.

Maléfica Capetillo

¡Salud!

2 de marzo de 2015

Serás feliz...

Serás feliz el día que lo desees, serás feliz porque la felicidad es una decisión y decidiste serlo.

Serás feliz el día en que tengas claras todas tus reglas innegociables, serás feliz, porque no tendrás remordimientos ni incertidumbres al pensar que elegiste de manera incorrecta.

Serás feliz. Serás feliz el día en que te aceptes como eres, con tus virtudes y defectos, el momento en que entiendas que eres con la única persona con la que pasarás el resto de tu vida, quien sufrirá de verdad tus errores y vivirá con real felicidad tus alegrías.

Serás feliz cuando estés en paz con tu pasado, abierta para el futuro, pero receptiva con tu presente, porque hoy es donde estarás hasta el final de tus días.

Serás feliz cuando entiendas que quien no está es porque no quedó de estar, que la vida tiene que seguir su curso y que debes tratar de cerrar la mayor cantidad de círculos. No te quedes con preguntas, procura siempre hacer tu carga ligera.

Serás feliz. Serás feliz cuando dejes que cada quien sea responsable de sus actos, que cargue su propia cruz, no puedes vivir por los demás, ayuda si te piden ayuda, opina si solicitan opinión, pero por lo general, mantente como un ente neutral, sólo sé un espectador, no es tu obra.

Serás feliz cuando no emitas juicios, porque la vida da muchas vueltas y podrías pasar de acusador a acusado, el mundo gira sin parar y nada debe darse por sentado.

Serás feliz. Serás feliz el día en que más lágrimas salgan de tus ojos por emociones positivas que negativas, que la piel se te enchine cuando oigas de lo espectacular que sigue siendo el mundo.

Serás feliz. Serás feliz cuando cantes sin miedo a estar desentonada, cuando bailes aún sin saber hacerlo, cuando tu alma mueva el cuerpo y sean solo tu y el ritmo.

Serás feliz el día en que disfrutes la soledad igual como disfrutas la compañía.

Serás feliz. Serás feliz en la situación que tú elijas ser feliz.