18 de diciembre de 2013

Me Concedo



Me concedo a mí misma el permiso de estar y de ser quien soy,
en lugar de creer que debo esperar a que otro determine
 dónde yo debería estar  o cómo debería ser.
 
Me concedo a mí misma el permiso de sentir lo que siento,
en vez de sentir lo que otros sentirían en mi lugar.

Me concedo a mí misma el permiso de pensar lo que pienso
y también el derecho de decirlo, si quiero,
o de callármelo, si es que así me conviene.

Me concedo a mí misma el permiso de correr los riesgos que yo decida correr,
con la única condición de aceptar pagar yo mismo los precios de esos riesgos.

Me concedo a mí misma el permiso de buscar lo que yo creo que necesito del mundo,
en lugar de esperar que alguien más me dé el permiso para obtenerlo.

J.B.

16 de diciembre de 2013

Sin Prisa



Sin saber cómo, le abrí la puerta y se fue metiendo de a poquito en mi vida, se coló por donde pocas personas han podido y se instaló en mi psique,
 justo en medio de mi pasado y mi presente.
Le di cabida en mi alma y no me arrepiento, pues la ha ido incendiando lentamente hasta el punto de sentir el fuego recorriéndome las venas y el cuerpo haciéndose cenizas, cayéndose a pedazos y volviéndose a construir…
No puedo decir que de mi vida sea un retazo, porque es mucho más mi sentir.

13 de diciembre de 2013

Lo elegí



Y lo escogí a usted, sí a usted,
porque me di cuenta de que encontró mi punto débil
y fue el único que descubrió la forma para calmar esta alma indomable,
lo escogí porque me di cuenta de que valía la pena,
valía los riesgos…valía la vida…

5 de diciembre de 2013

Grita Fuego...



Que la mirada grite,
que la intensidad se agite
que la luz no se apague,
que este fuego adentro está que arde.



18 de diciembre de 2013

Me Concedo



Me concedo a mí misma el permiso de estar y de ser quien soy,
en lugar de creer que debo esperar a que otro determine
 dónde yo debería estar  o cómo debería ser.
 
Me concedo a mí misma el permiso de sentir lo que siento,
en vez de sentir lo que otros sentirían en mi lugar.

Me concedo a mí misma el permiso de pensar lo que pienso
y también el derecho de decirlo, si quiero,
o de callármelo, si es que así me conviene.

Me concedo a mí misma el permiso de correr los riesgos que yo decida correr,
con la única condición de aceptar pagar yo mismo los precios de esos riesgos.

Me concedo a mí misma el permiso de buscar lo que yo creo que necesito del mundo,
en lugar de esperar que alguien más me dé el permiso para obtenerlo.

J.B.

16 de diciembre de 2013

Sin Prisa



Sin saber cómo, le abrí la puerta y se fue metiendo de a poquito en mi vida, se coló por donde pocas personas han podido y se instaló en mi psique,
 justo en medio de mi pasado y mi presente.
Le di cabida en mi alma y no me arrepiento, pues la ha ido incendiando lentamente hasta el punto de sentir el fuego recorriéndome las venas y el cuerpo haciéndose cenizas, cayéndose a pedazos y volviéndose a construir…
No puedo decir que de mi vida sea un retazo, porque es mucho más mi sentir.

13 de diciembre de 2013

Lo elegí



Y lo escogí a usted, sí a usted,
porque me di cuenta de que encontró mi punto débil
y fue el único que descubrió la forma para calmar esta alma indomable,
lo escogí porque me di cuenta de que valía la pena,
valía los riesgos…valía la vida…

5 de diciembre de 2013

Grita Fuego...



Que la mirada grite,
que la intensidad se agite
que la luz no se apague,
que este fuego adentro está que arde.