18 de septiembre de 2013

Monólogo Mujer Audaz


La vida misma se encarga de ponerte en situaciones en que decides que dirección tomar, cual camino te lleva a donde quieres llegar, definir qué realmente quieres, por lo general son momentos en que todo lo planeado o soñado se viene abajo y comienzas a reconstruir sobre otras bases, en ocasiones pasadas sobre las mismas y quizá por eso mismo tienden a derrumbarse nuevamente; el caso es que decides hacia dónde y cómo vas; tanto derrumbe siempre deja escombros, escombros con los que nadie más debe cargar, ni que nadie más debe "limpiar", este desorden es solo tuyo y te pertenece, aquí es donde tomas todas las desiciones, donde te enteras que ya no ves nada de la misma manera, que tu pensamiento cambió....que creciste.

Vendrá quien se ofrezca a limpiar, a lidiar, a "sanar", pero por fin ya sabes que nada de eso funciona y que el tiempo es solo tuyo, que te pertence y que al final, la única persona que necesitas para crecer, para limpiar y sanar eres tu misma, que eres quien pone los límites de tu vida, quien decide cómo jugarla y con quién o si al final sabes que no quieres jugarla con nadie, que te volviste egoísta y quizá hasta íncredula.

Miras a tu alrededor y escuchas situaciones que ya viviste, conversaciones o discusiones que ya sabes de memoria, reclamos, tonos, besos, miradas, llamadas y ahí en medio de todo eso y de todas esas personas dices: ya no estoy para eso, ni para reclamar ni que me reclamen, ni para ser fastidio de nadie, ni para sufrir por amor, por necesidad o costumbre al final uno ya ni sabe; creo que en este punto es donde sabes cual es tu lugar y entiendes que todo el dolor, que todas las lágrimas te han hecho fuerte y segura, que tienes tu plan de vida contigo misma y que ya eso no te asusta, y llegas a no entender por qué las personas le temen a la tan llamada "soledad" a no tener a alguien al lado, qué? que te abrace? que diga cosas lindas? que llame o ponga un mensaje de buenos días?, aprendes que nada de esto es necesario, un abrazo siempre abrá, alguien que te diga cosas lindas y te diga la verdad también, llamadas y mensajes existirán y lo mejor es que son de aquellos que estuvieron, están y estarán... los amigos. 

Logras darle importancia a lo que realmente la merece Dios, la familia, tu misma, los amigos y la vida, a levantarte con una sonrisa con la certeza que todo lo que ahora sueñas se cumplirá, que tus sueños no dependen de una persona y menos tu felicidad, que ser feliz y constante depende de ti, y es ahí donde se acercan a decirte ¿qué cambió en ti, por qué esa luz en tu sonrisa y en tu mirada? y viene la pregunta de siempre ¿estás enamorada? y mi respuesta comenzó a ser la misma, "sí, estoy enamorada de la vida, de mi vida"; ¿por qué las personas asocian felicidad con amor solamente? no niego que el amor  trae mucha felicidad eso no lo dudo porque en su momento fui feliz por el amor de alguien más, pero ser feliz no depende de una pareja, no buscas a tu media naranja, bueno al menos yo entendí que primero no tienes que buscar nada y segundo no quiero media naranja cuando la puedo tener completa, no quiero la mitad de nada ni de nadie, las medias tintas suelen ser poco originales y como dicen "a medias ni las medias"; y al final esto es lo que hay, no me arrepiento de nada de lo vivido, reído o sufrido gracias a todo eso hoy crecí y sigo creciendo por mi propia cuenta, por un tiempo fui todo lo que puede ser, pero hoy, hoy soy todo lo que quiero ser.


16 de septiembre de 2013

Vos me dolés...


Vos me dolés...
me dolés, porque me quisiste hacer loca,
me dolés, porque hoy veo toda la verdad.

Vos me dolés...
me dolés, porque me señalaste,
me dolés, porque hoy hacés lo mismo y peor.

Vos me dolés...
me dolés, porque repetís una historia,
me dolés, porque nadie reemplaza a nadie.

Vos me dolés...
me dolés, porque me dejé manipular,
me dolés, porque me mataste,
me dolés, porque lo permití.


Vos me dolés...
pero hoy, hoy más que dolerme
me das lástima...

Pero no puedo


La parte triste es
que no lo recuerdo.

Los días buenos
los días malos,
cualquier día contigo.

Solo recuerdo
que me hiciste más feliz
de lo que cualquiera lo había hecho,
pero al mismo tiempo
me hiciste inmensamente triste.

Sin embargo,
recuerdo tu voz,
tu cara, tu sonrisa.
tu risa, tu mirada.

Pero no puedo recordar
estar contigo en lo absoluto.

10 de septiembre de 2013

Entre Fragilidades





Fragilidad 1:
- Hay finales felices y finales necesarios, uno debe aprender a cerrar puertas no por soberbia y orgullo si no porque ya no te llevan a ningún lado; es duro, muy duro, más después de tanto tiempo, los recuerdos te sacuden y revuelcan de vez en vez pero aprendes a vivir con ellos aunque tu memoria te traicione.

Fragilidad 2:
- Si, casi 4 años pero bueno. Es un proceso. Hoy estoy bien quien sabe mañana!  
Y vos, cómo lo superaste?

Fragilidad 1: 

- No, te equivocas, aún no lo he superado, han pasado tres meses y se me siguen escapando las lágrimas, semanas en que solo lo pienso y lo pienso pero no he dejado de caminar y esa es la diferencia, estoy reconstruyendo mi vida y aceptando que se ha ido, siendo realista y viendo hacia atrás como lo que realmente era y no solo los momentos únicos si no recordando como me perdí a mí misma, como se volvió a distraer y como se volvió a ir, solo agarro ese dolor y lo convierto en los cojones que me sacan adelante.

Fragilidad 2:
- Uffff que fuerte y difícil! Pero estás de pie.

Fragilidad 1:
- Justamente eso... estoy de pie y caminando, y vos también los estás.
Podés llorar, patalear, recordar, todo eso está permitido pero NUNCA dejes de caminar.
La vida hoy me muestra un nuevo camino, una nueva vida la llamo, un comenzar de cero y lejos de asustarme me emociona enormemente saber que todo depende solo de mí y que no necesito a nadie más que no sea yo misma; aprendes que la soledad no existe y si existiera pues es una rica compañía.

Fragilidad 2:
- Nos encontramos de nuevo en el mismo ombligo.

Fragilidad 1:
- En la mitad de un estupendo camino... 


3 de septiembre de 2013

Hermanos del destino



Entre el café, entre el vino,
levantando al sol o al borde de la noche
como voces que a lo lejos cantan por el camino.

Hermanos del destino,
días oscuros, sombras pálidas, me espantan
las moscas de los hábitos, me aguantan
que siga a flote entre tanto remolino.

Entre las risas y las lágrimas de lo vivido
me suman lo ganado y lo perdido.

Hermanos del destino,
aquellos que muchos nunca han tenido
son tesoro que con ternura hoy nombro
quienes no quedarán en el olvido.
 


18 de septiembre de 2013

Monólogo Mujer Audaz


La vida misma se encarga de ponerte en situaciones en que decides que dirección tomar, cual camino te lleva a donde quieres llegar, definir qué realmente quieres, por lo general son momentos en que todo lo planeado o soñado se viene abajo y comienzas a reconstruir sobre otras bases, en ocasiones pasadas sobre las mismas y quizá por eso mismo tienden a derrumbarse nuevamente; el caso es que decides hacia dónde y cómo vas; tanto derrumbe siempre deja escombros, escombros con los que nadie más debe cargar, ni que nadie más debe "limpiar", este desorden es solo tuyo y te pertenece, aquí es donde tomas todas las desiciones, donde te enteras que ya no ves nada de la misma manera, que tu pensamiento cambió....que creciste.

Vendrá quien se ofrezca a limpiar, a lidiar, a "sanar", pero por fin ya sabes que nada de eso funciona y que el tiempo es solo tuyo, que te pertence y que al final, la única persona que necesitas para crecer, para limpiar y sanar eres tu misma, que eres quien pone los límites de tu vida, quien decide cómo jugarla y con quién o si al final sabes que no quieres jugarla con nadie, que te volviste egoísta y quizá hasta íncredula.

Miras a tu alrededor y escuchas situaciones que ya viviste, conversaciones o discusiones que ya sabes de memoria, reclamos, tonos, besos, miradas, llamadas y ahí en medio de todo eso y de todas esas personas dices: ya no estoy para eso, ni para reclamar ni que me reclamen, ni para ser fastidio de nadie, ni para sufrir por amor, por necesidad o costumbre al final uno ya ni sabe; creo que en este punto es donde sabes cual es tu lugar y entiendes que todo el dolor, que todas las lágrimas te han hecho fuerte y segura, que tienes tu plan de vida contigo misma y que ya eso no te asusta, y llegas a no entender por qué las personas le temen a la tan llamada "soledad" a no tener a alguien al lado, qué? que te abrace? que diga cosas lindas? que llame o ponga un mensaje de buenos días?, aprendes que nada de esto es necesario, un abrazo siempre abrá, alguien que te diga cosas lindas y te diga la verdad también, llamadas y mensajes existirán y lo mejor es que son de aquellos que estuvieron, están y estarán... los amigos. 

Logras darle importancia a lo que realmente la merece Dios, la familia, tu misma, los amigos y la vida, a levantarte con una sonrisa con la certeza que todo lo que ahora sueñas se cumplirá, que tus sueños no dependen de una persona y menos tu felicidad, que ser feliz y constante depende de ti, y es ahí donde se acercan a decirte ¿qué cambió en ti, por qué esa luz en tu sonrisa y en tu mirada? y viene la pregunta de siempre ¿estás enamorada? y mi respuesta comenzó a ser la misma, "sí, estoy enamorada de la vida, de mi vida"; ¿por qué las personas asocian felicidad con amor solamente? no niego que el amor  trae mucha felicidad eso no lo dudo porque en su momento fui feliz por el amor de alguien más, pero ser feliz no depende de una pareja, no buscas a tu media naranja, bueno al menos yo entendí que primero no tienes que buscar nada y segundo no quiero media naranja cuando la puedo tener completa, no quiero la mitad de nada ni de nadie, las medias tintas suelen ser poco originales y como dicen "a medias ni las medias"; y al final esto es lo que hay, no me arrepiento de nada de lo vivido, reído o sufrido gracias a todo eso hoy crecí y sigo creciendo por mi propia cuenta, por un tiempo fui todo lo que puede ser, pero hoy, hoy soy todo lo que quiero ser.


16 de septiembre de 2013

Vos me dolés...


Vos me dolés...
me dolés, porque me quisiste hacer loca,
me dolés, porque hoy veo toda la verdad.

Vos me dolés...
me dolés, porque me señalaste,
me dolés, porque hoy hacés lo mismo y peor.

Vos me dolés...
me dolés, porque repetís una historia,
me dolés, porque nadie reemplaza a nadie.

Vos me dolés...
me dolés, porque me dejé manipular,
me dolés, porque me mataste,
me dolés, porque lo permití.


Vos me dolés...
pero hoy, hoy más que dolerme
me das lástima...

Pero no puedo


La parte triste es
que no lo recuerdo.

Los días buenos
los días malos,
cualquier día contigo.

Solo recuerdo
que me hiciste más feliz
de lo que cualquiera lo había hecho,
pero al mismo tiempo
me hiciste inmensamente triste.

Sin embargo,
recuerdo tu voz,
tu cara, tu sonrisa.
tu risa, tu mirada.

Pero no puedo recordar
estar contigo en lo absoluto.

10 de septiembre de 2013

Entre Fragilidades





Fragilidad 1:
- Hay finales felices y finales necesarios, uno debe aprender a cerrar puertas no por soberbia y orgullo si no porque ya no te llevan a ningún lado; es duro, muy duro, más después de tanto tiempo, los recuerdos te sacuden y revuelcan de vez en vez pero aprendes a vivir con ellos aunque tu memoria te traicione.

Fragilidad 2:
- Si, casi 4 años pero bueno. Es un proceso. Hoy estoy bien quien sabe mañana!  
Y vos, cómo lo superaste?

Fragilidad 1: 

- No, te equivocas, aún no lo he superado, han pasado tres meses y se me siguen escapando las lágrimas, semanas en que solo lo pienso y lo pienso pero no he dejado de caminar y esa es la diferencia, estoy reconstruyendo mi vida y aceptando que se ha ido, siendo realista y viendo hacia atrás como lo que realmente era y no solo los momentos únicos si no recordando como me perdí a mí misma, como se volvió a distraer y como se volvió a ir, solo agarro ese dolor y lo convierto en los cojones que me sacan adelante.

Fragilidad 2:
- Uffff que fuerte y difícil! Pero estás de pie.

Fragilidad 1:
- Justamente eso... estoy de pie y caminando, y vos también los estás.
Podés llorar, patalear, recordar, todo eso está permitido pero NUNCA dejes de caminar.
La vida hoy me muestra un nuevo camino, una nueva vida la llamo, un comenzar de cero y lejos de asustarme me emociona enormemente saber que todo depende solo de mí y que no necesito a nadie más que no sea yo misma; aprendes que la soledad no existe y si existiera pues es una rica compañía.

Fragilidad 2:
- Nos encontramos de nuevo en el mismo ombligo.

Fragilidad 1:
- En la mitad de un estupendo camino... 


3 de septiembre de 2013

Hermanos del destino



Entre el café, entre el vino,
levantando al sol o al borde de la noche
como voces que a lo lejos cantan por el camino.

Hermanos del destino,
días oscuros, sombras pálidas, me espantan
las moscas de los hábitos, me aguantan
que siga a flote entre tanto remolino.

Entre las risas y las lágrimas de lo vivido
me suman lo ganado y lo perdido.

Hermanos del destino,
aquellos que muchos nunca han tenido
son tesoro que con ternura hoy nombro
quienes no quedarán en el olvido.