19 de septiembre de 2011

¿Mentira o verdad?



Continuaba con todo tendido en la cama con la maleta vacía, no esperaba regreso, esperaba sanar su corazón, pero sabía que antes debía hayarlo y así poder empacarlo; quizá el tiempo le dirá que su corazón partió también de este lugar; trataba de mirar dentro de sí pero Cecilia ya no se encontraba ahí. 

Había vacío, tanto perdido, todo de nada había valido, solo quedaron las ruinas de un castillo que ahora había comprendido sola había construido, sobre nubes que se esfumaron con el viento, aquel viento llamado "tiempo".

Veía ahi tendidas sobre su cama las fotografías y se preguntaba ¿cuánto de todo fue real? ¿acaso había sido real? Pensaba, sentía y sabía que le dolía el "Adiós" mas aún la mató la forma, se sentía desconsertada, no entendía la actitud y así seguía con mil preguntas en su interior.

Su casa, su hogar...ella había compartido su hogar, aquel cálido lugar que pronto le llegó a incomodar, tanta entrega, tanta puerta abierta, mimo, una dulce cocina llena de antojos, manos suaves alivianando el dolor de la cotidianidad, y ahora todo era vano.

Sentada viendo todo aquel doloroso desorden, entendió que su error había sido darlo todo, entregar su corazón, ya de antemano ella había advertido que colgaba en sus manos y lo dejaron caer; ahora no comprendía aquel juego individual que le querían imponer...

Con las ruinas del corazón en la mano podía sentir el latido que repetía " no hay rencor, este corazón solo dió amor"....

Con los restos del corazón, la felicidad eterna para tí de:
Cecilia

19 de septiembre de 2011

¿Mentira o verdad?



Continuaba con todo tendido en la cama con la maleta vacía, no esperaba regreso, esperaba sanar su corazón, pero sabía que antes debía hayarlo y así poder empacarlo; quizá el tiempo le dirá que su corazón partió también de este lugar; trataba de mirar dentro de sí pero Cecilia ya no se encontraba ahí. 

Había vacío, tanto perdido, todo de nada había valido, solo quedaron las ruinas de un castillo que ahora había comprendido sola había construido, sobre nubes que se esfumaron con el viento, aquel viento llamado "tiempo".

Veía ahi tendidas sobre su cama las fotografías y se preguntaba ¿cuánto de todo fue real? ¿acaso había sido real? Pensaba, sentía y sabía que le dolía el "Adiós" mas aún la mató la forma, se sentía desconsertada, no entendía la actitud y así seguía con mil preguntas en su interior.

Su casa, su hogar...ella había compartido su hogar, aquel cálido lugar que pronto le llegó a incomodar, tanta entrega, tanta puerta abierta, mimo, una dulce cocina llena de antojos, manos suaves alivianando el dolor de la cotidianidad, y ahora todo era vano.

Sentada viendo todo aquel doloroso desorden, entendió que su error había sido darlo todo, entregar su corazón, ya de antemano ella había advertido que colgaba en sus manos y lo dejaron caer; ahora no comprendía aquel juego individual que le querían imponer...

Con las ruinas del corazón en la mano podía sentir el latido que repetía " no hay rencor, este corazón solo dió amor"....

Con los restos del corazón, la felicidad eterna para tí de:
Cecilia